Estado del proyecto
En curso
Objetivos del estudio sobre efectos ecológicos de arruis y cabras monteses en zonas montanas de la Región de Murcia
El arrui (Ammotragus lervia) es un caprino salvaje norteafricano propio de las zonas áridas y semiáridas del Sahara y el Sahel. En su área nativa se encuentra catalogado como Vulnerable por la UICN, debido a la caza incontrolada, la pérdida de hábitat y la competencia con el ganado doméstico.
En España fue introducido en 1970 en la Sierra Espuña (Murcia) como especie de caza mayor, en una iniciativa pública impulsada por el naturalista José Antonio Valverde. La población murciana constituye uno de los casos más notables de adaptación y expansón en libertad, llegando a estar presente en una superficie superior a los 4.000 km². Según estudios anteriores, la cabra montés, sin ningún tipo de facilitación, ha conseguido colonizar más superficie que el arrui en la Región de Murcia.
La especie fue incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras (Real Decreto 630/2013) por considerarse potencialmente perjudicial para el medio ambiente. Sin embargo, esta decisión se basó más en el alarmismo generado por su expansión que en evidencias científicas que demostraran impactos ecológicos negativos derivados de su presencia.
Estudio alimenticio comparado entre el arrui y la cabra montés
El «Estudio alimenticio comparado entre el arrui y la cabra montés en zonas montanas de la Región de Murcia», llevado a cabo por Fundación Artemisan entre los años 2020 y 2021, mostró que la cabra montés mantiene un perfil ramoneador, mientras que el arrui presenta un comportamiento predominantemente pastador, tanto en condiciones simpátricas como alopátricas, patrón este último que también se ha documentado en poblaciones norteafricanas.
Fundamentos y objetivos
Tras el estudio previo, se consideró necesario profundizar en otros aspectos clave de su interacción con el medio, incorporando el análisis del uso de los puntos de agua durante el periodo estival, un recurso determinante en ambientes semiáridos y potencialmente relacionado con efectos indirectos sobre las puestas de anfibios. Para completar la interpretación de estos patrones, se incluyó también al jabalí (Sus scrofa), dada su abundancia en la zona y su papel en el uso de los recursos hídricos.
Metodología empleada
Para abordar los objetivos se diseñó un plan de trabajo ambicioso, con el fin de conocer las interacciones ecológicas que mantienen estos ungulados con su entorno, basado en la instalación de cámaras de fototrampeo destinadas a monitorizar:
- Pies de especies vegetales de interés para la conservación con el fin de evaluar la frecuencia y tipo de interacción por parte de los herbívoros
- Zonas de pastos naturales, para determinar su grado de utilización por arruis y cabras monteses
- Puntos de agua estivales, con el objetivo de analizar su uso por las tres especies de ungulados más abundantes en las sierras murcianas: arrui, cabra montés y jabalí
Materiales y métodos
El estudio se desarrolló en un conjunto de sierras localizadas en el área centro-occidental de la Región de Murcia: Sierras de Buerete, Las Cabras y Quípar, entre los términos municipales de Cehegín y Calasparra, los cuales abarcan una superficie cercana a las 6.200 hectáreas.
Se monitorizaron cuatro charcas artificiales en terrenos cinegéticos, que estuvieron operativas durante el verano y comienzos del otoño de 2024. En cada una de ellas se instalaron dos cámaras de fototrampeo que se mantuvieron activas durante 102 días.
Además, durante la primavera y verano de 2025 se instalaron doce cámaras de fototrampeo monitorizando cortafuegos, zonas de pasto y áreas próximas a pies de especies vegetales de interés.
Resultados
Tras 102 días de observación de los puntos de agua se obtuvieron un total de 22.808 fotografías. El número total de fotos de cada especie fue: arrui = 1.374; cabra montés = 1.387 y jabalí = 2.970.
Las curvas de actividad obtenidas a partir de las capturas muestran que tanto el arrui como la cabra montés presentan un patrón horario claramente diurno, con la mayor frecuencia de detecciones concentrada en las primeras horas de la tarde. En el caso del arrui, la actividad alcanza su máximo en torno a las 15:00 – 16:00 horas, mientras que en la cabra montés el pico se sitúa ligeramente más amplio, entre las 14:00 y las 17:00 horas.

En contraste, el jabalí manifiesta un patrón claramente nocturno, con la mayor parte de su actividad concentrada entre las 22:00 y las 03:00 horas, alcanzando su máximo en torno a la medianoche. Durante estas horas, la actividad de arruis y cabras monteses en torno a los puntos de agua es prácticamente nula.
El coeficiente de solapamiento horario Dhat5 (Dy5) entre arrui y cabra montés fue de 0,80; lo que indica una alta coincidencia temporal en el uso d elos puntos de agua; mientras que los solapamientos con el jabalí fueron muy bajos, en concreto: 0,08 frente a arrui y 0,01 frente a cabra montés.
Las cámaras instaladas para monitorizar las zonas con vegetación registraron una presencia escasa y esporádica de los ungulados objetos de estudio, detectándose además gamos (Dama dama) en una de las localizaciones. Se constató una utilización baja y dispersa de estos enclaves, sin evidencias de daños significativos en los pies de Quercus faginea, Pistacia terebinthus, Juniperus phoenicea u otras especies monitorizadas.
Conclusiones
Se confirma la coexistencia de arruis y cabras donde ambas especies mantienen proporciones similares, sin indicios de desplazamiento competitivo, mostrando patrones diferenciados.
El arrui, adaptado a ambientes áridos, muestra menor dependencia directa de puntos de agua. La cabra montés utiliza los recursos hídricos principalmente para beber y permanecer en las proximidades, mientras que el jabalí aprovecha los puntos de agua para el baño.
Los puntos de agua artificiales se revelan como elementos esenciales para la fauna vertebrada en verano, si bien podrían constituir focos potenciales de impacto sobre anfibios debido al uso intensivo, particularmente del jabalí.
Las poblaciones de ungulados muestran un patrón amplio de distribución en años de elevada pluviosidad, seguramente debido a la amplia oferta alimentaria que ofrece el medio. Las plantas leñosas de interés de conservación (Qercus faginea, Pistacia terebinthus, Juniperus phoenica; Rhamnus alaternus, entre otras) no presentan daños/signos de ramoneo significativos en las zonas monitorizadas.
Los resultados son coherentes con la hipótesis de coexistencia estable entre arrui y cabra montés en los ecosistemas semiáridos murcianos, sin indicios de desplazamiento o alteración del comportamiento ecológico de la especie autóctona.

Impulsores
Noticias
La Fundación Artemisan solicita la descatalogación inmediata del arruí como especie invasora
La población de muflones del Atlas norteafricano en España es [...]



