Recuperación del Urogallo Pirenaico
Recuperación del Urogallo Pirenaico

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En curso

Objetivos del Proyecto de Recuperación del Urogallo Pirenaico

El urogallo, tanto la subespecie pirenaica como cantábrica, es una de las aves más emblemáticas de nuestras cordilleras. Pero la especie se encuentra en un serio proceso de regresión por varios factores. Entre ellos, se encuentran los cambios en el hábitat, la depredación y molestias de origen humano, así como el cambio climático.

Así, el proyecto de Recuperación del Urogallo Pirenaico en el Valle de Bielsa busca sentar las bases para la recuperación de la especie. Una iniciativa puesta en marcha por la Fundación Artemisan, la Federación Aragonesa de Caza y la Fundación La Lomellina. Además, cuenta con la colaboración del Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Aragón y la Sociedad de Cazadores del Valle de Bielsa y el patrocinio de Leica.

Metodología empleada

Durante la primera fase estudiaremos las poblaciones de urogallo pirenaico en el Valle de Bielsa y la comunidad de predadores existente. Por otro lado, analizaremos la información disponible sobre el hábitat y las posibles modificaciones en el aprovechamiento de jabalí. En todas las tareas de integrará a la Sociedad de Cazadores del Valle de Bielsa, que conocen bien los cantaderos y la problemática de conservación del urogallo.

En esta fase intentaremos recabar toda la información técnica y, de esta forma, acometer en las siguientes fases las mejoras de hábitat necesarias. Asimismo, buscaremos disminuir la presión de predación y planificar la caza de la mejor forma posible. En la misma línea, realizaremos una monitorización para evaluar la respuesta del urogallo a estas medidas.

Todo ello con el objetivo de consolidar la presencia de urogallos en los cantaderos existentes y de facilitar la ocupación de aquellos que han sido abandonados durante los últimos años.

Resultados

Año 2020

Durante el año 2020 continuamos los trabajos para conocer a fondo la situación y problemáticas de las poblaciones del Urogallo Pirenaico en el Valle de Bielsa. Asimismo, desarrollamos medidas de gestión de la especie para revertir el declive observado en los últimos tiempos.

Igualmente, estudiamos a fondo todas las zonas catalogadas como «críticas» para la conservación de la especie. En esta línea, continuamos con el estudio de la presencia de urogallos, la calidad del hábitat y la evaluación de posibles peligros y molestias. También seguimos con la monitorizacion de las especies depredadoras y competidoras presentes en cada caso.

No obstante, la pandemia no nos permitió realizar el trabajo de campo durante el periodo de celo. También obstaculizó las reuniones interdisciplinares que teníamos programadas. No obstante, el 2020 terminó siendo muy fructífero ya que nos permitió recabar toda la información prevista. Además, estrechamos colaboración con todas las entidades y personas relacionadas con el proyecto.

En cuanto a la calidad del hábitat, realizamos un estudio de la evolución de las masas forestales. El estudio contempló la mayoría de las zonas críticas y sus cantaderos durante los últimos 60 años. Así, se confirmaron los primeros hallazgos del año 2019, que apuntaban a un cambio progresivo en la estructura y densidad de los bosques para buena parte de las zonas. En este sentido, varias zonas han perdido el hábitat óptimo para el urogallo, esto es, bosques maduros con una «fracción de cada cubierta» entre el 40 y el 70 %. Con abundancia presencia de especies de sotobosque como el arándano, el rododentro, la gayuba o el enebro.

Igualmente, se evaluó también la calidad del hábitat en zonas próximas a las críticas, pero que no cuentan con esta catalogación.

Estudio de especies de predadores y competidores y molestias por la actividad humana

En lo referente al estudio de las especies de predadores y competidores, continuamos con el estudio de su presencia en tres de las cuatro zonas críticas. Para ello, colocamos una red de 20 cámaras de foto-trampeo en cada zona crítica en dos periodos diferentes: otoño y primavera. Además, se consiguió recabar información mediante los transectos a pie para observar otras especies que no pueden detectarse fácilmente con foto-trampeo como las rapaces.

Aunque el estudio no ha terminado, los resultados preliminares confirman la presencia de potenciales depredadores del urogallo pirenaico en todas las zonas críticas. Entre ellos, zorros, mustélidos y jabalí. Además, se confirma también la presencia de especies competidoras como el ciervo. No obstante, la situación difiere según la zona crítica estudiada, ya que las áreas con mayor hábitat deteriorado para el urogallo cuentan con mayor presencia de competidores y depredadores.

También continuamos con la evaluación de las posibles molestias que las actividades humanas pueden ocasionar al urogallo. Así, ya en 2019 establecimos que estas molestias eran muy bajas y, por la situación de la pandemia, durante 2020 fueron insignificantes.

Recogida de evidencias de presencia de urogallo

Una de las tareas a las que dedicamos mayor esfuerzo fue a la recogida de evidencias de presencia del urogallo en todas las zonas. A través de las siguientes herramientas:

  1. Foto trampeo. Nos permite determinar la presencia de la especie en un lugar concreto a lo largo de todo su ciclo biológico. Además, nos permite diferenciar individuos por sexo y edad, incluyendo la presencia de pollos y juveniles. El uso de cámaras también nos permite detectar la presencia de predadores y posibles molestias, haciendo por tanto labores de vigilancia.
  2. Recogida de muestras biológicas para realizar un estudio genético. Hemos recogido de manera sistemática y reglada más de 800 muestras entre heces y plumas. Ello nos permitirá realizar un análisis de ADN para establecer de forma precisa cuántos urogallos hay realmente en Bielsa. Así, podremos comprar con los datos históricos de abundancia en cantaderos. Ya que estudios recientes revelan que las observaciones en cantaderos suelen infravalorar el tamaño real de las poblaciones.
  3. Observaciones de urogallos. La observación de urogallos en cantaderos durante el celo es el método «tradicional» que se ha venido utilizando hasta la irrupción de los métodos genéticos. Aunque durante 2020 no pudimos realizar dichas observaciones, a lo larggo de las jornadas de campo hemos podido observar la especie directamente.

Toda esta información nos ha permitido redactar varios documentos técnicos que establecen los principales problemas observados. Asimismo, se ha desarrollado una propuesta a la Administración para realizar medidas de conservación. Estas propuestas incluyen diferentes medidas de conservación. Principalmente, la realización de trabajos forestales para mejorar las condiciones actuales del hábitat en zonas críticas. Asimismo, se propone el manejo de las poblaciones de predadores y competidores. En la misma línea, se insiste en la necesidad de incrementar la vigilancia en periodos críticos.

A todo ello queremos sumar la necesidad de acometer un análisis genético de las muestras biológicas para conocer con mayor precisión el número de urogallos existentes.

Año 2019

De septiembre a diciembre de 2019 realizamos una primera fase de trabajos de campo. Estos trabajos se centraron en estudiar varias áreas críticas con presencia histórica de urogallo pirenaico.

Así, por un lado realizamos un estudio de hábitat para evaluar la situación de las masas forestales y sotobosque en un total de 1.250 hectáreas. Para ello, tomamos datos directamente en los cantaderos, pero también a través de sistemas de información geográfica (SIG). El análisis confirmó que se han producido profundos cambios en la estructura y densidad de los bosques. Estos cambios se deben, principalmente, al abandono de las extracciones madereras y el descenso de la carga maderera. En este sentido, se han generado masas forestales mucho más densas y con escasez de plantas de las que se alimenta el urogallo.

Estudio de la comunidad de predadores y competidores

Por otro lado, comenzamos un ambicioso estudio de la comunidad de predadores y especies competidoras presentes en cada zona. Así, estimamos la presencia y abundancia relativa mediante foto-trampeo y observación de indicios de presencia en recorridos a pie. De esta manera, colocamos 35 cámaras que arrojaron 1.001 días de foto-trampeo. Con ellas, identificamos un total de 11 especies: arrendajo, cuervo, marta, garduña, zorro, jabalí, sarrio, corzo, ciervo, gato montés y urogallo. Los recorridos a pie cubrieron 357 hectáreas y nos permitieron identificar igualmente a la mayoría de especies.

En líneas generales, podemos afirmar que se ha producido un aumento progresivo de la presencia de jabalí y ciervo. Asimismo, se ha detectado presencia de mustélidos y zorros en densidades moderadas. Posiblemente, por el cese de las capturas que en el pasado se realizaban en distintas zonas del valle. También se estudiaron los potenciales peligros y molestias ocasionadas por la presencia humana, aunque es pronto para establecer conclusiones.

Video Proyecto de Recuperación del Urogallo Pirenaico

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Noticias

2211, 2019

Cazadores de Bielsa, Federación de Caza de Aragón y Artemisan colaboran con el Gobierno aragonés en un proyecto de recuperación del urogallo 

Por |22 de noviembre de 2019|Categorías: Investigación, Notas de prensa, Noticias, Recuperación urogallo Valle de Bielsa|1 Comentario

Fundación Artemisan, Federación de Caza de Aragón y Cazadores de Bielsa colaboran con el Gobierno de Aragón en un proyecto de recuperación del urogallo. El proyecto se está llevando a cabo en el valle de Bielsa durante el último trimestre de 2019, y se está [...]

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