Expertos y administraciones destacan la sinergia entre caza y buitres en la conservación de ecosistemas

24 de junio de 2026

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6,8 minutos

  • Investigadores, gestores y representantes institucionales se han reunido en una jornada técnica en Toledo en la que se han presentado los resultados del proyecto ‘Caza en la Ecología de las aves Necrófagafas (CEAC), desarrollado por Fundación Artemisan y Fundación Bergara.
  • Fundación Artemisan defiende que no debe aprobarse una prohibición del uso del plomo sin alternativas viables seguras, eficaces y económicamente sostenibles.

La jornada técnica “Buitres: gestión y retos para su conservación”, celebrada en Toledo este martes, ha reunido a algunos de los principales expertos nacionales e internacionales en aves carroñeras para debatir sobre los desafíos de conservación y la relación sinérgica entre la caza y las aves necrófagas en la conservación de ecosistemas.

Durante el encuentro, organizado por Fundación Artemisan y Fundación Bergara, con la colaboración de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha e inaugurado por la directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara; se han presentado los resultados del proyecto científico ‘Caza en la Ecología de las Aves Necrófagas (CEAC) realizado por ambas entidades durante los últimos años.

El proyecto CEAC ha analizado la ecología y el comportamiento de los buitres en sistemas mediterráneos y su interacción con los recursos generados por la actividad cinegética, combinando seguimiento por GPS, fototrampeo, análisis estadísticos y estudios de campo para comprender mejor cómo aprovechar el papel de estas aves en la eliminación natural de carroña y la prevención de riesgos sanitarios.

Seguimiento GPS de 22 buitres y análisis de más de un millón de localizaciones

En la presentación, Inmaculada Navarro, coordinadora del proyecto e investigadora de Fundación Artemisan, junto al también investigador de la Fundación José Manuel Chinchilla, han desgranado algunos de los resultados obtenidos tras el seguimiento mediante dispositivos GPS de 22 buitres leonados y el análisis de más de un millón de localizaciones, que ha permitido confirmar que los restos procedentes de la actividad cinegética constituyen un recurso alimenticio relevante para estas aves.

Así, los datos muestran que los buitres utilizan de forma recurrente determinadas zonas con alta disponibilidad de biomasa cinegética, donde permanecen más tiempo y reducen significativamente su velocidad de vuelo, lo que indica una búsqueda activa y aprovechamiento de estos recursos.

La investigación ha identificado, además, más de 3.700 toneladas de biomasa cinegética distribuidas por Castilla-La Mancha y ha constatado que existen áreas especialmente atractivas para los buitres, que actúan como auténticos puntos calientes de alimentación. En estas zonas, los ejemplares monitorizados llegaron a reducir su velocidad media de desplazamiento desde dos días antes de las jornadas cinegéticas en torno a un 66 %, pasando de más de 79 km/h fuera de estas áreas a cerca de 27 km/h cuando se encontraban en ellas.

Eficacia de los buitres para eliminara restos y reducir riesgos sanitarios

Otra de las conclusiones destacadas del proyecto ha sido constatar la eficacia de los buitres para eliminar restos animales y reducir riesgos sanitarios. Los resultados evidencian que los hábitats abiertos favorecen una detección y consumo mucho más rápidos de la carroña que las zonas con vegetación densa.

En este sentido, mientras que en espacios abiertos los cadáveres permanecieron una media de poco más de dos días antes de ser consumidos, en áreas cerradas el tiempo se incrementó hasta superar los cinco días. Esta mayor rapidez contribuye a disminuir las oportunidades de acceso de especies oportunistas y puede ayudar a reducir el riesgo de transmisión de enfermedades tanto a la fauna silvestre como al ganado.

Igualmente, se ha analizado el funcionamiento de los puntos de alimentación suplementaria destinados al depósito de restos cinegéticos mediante trabajos desarrollados en 20 cotos de caza y más de 70 aportes de biomasa, que han demostrado que el diseño de estas instalaciones resulta determinante para maximizar el acceso de los buitres y minimizar riesgos sanitarios. Así, las vallas acondicionadas reducen significativamente la presencia de especies oportunistas, mientras que la presencia de ganado cerca de los aportes aumenta la probabilidad de acceso de otros consumidores distintos a los buitres.

Debate de expertos y administraciones

Además de la presentación de los resultados del proyecto, a lo largo de las diferentes mesas han intervenido con ponencias y en mesas de debate expertos y representantes de la Estación Biológica de Doñana, el Instituto Pirenaico de Ecología, la Vulture Conservation Foundation, el Ministerio para la Transición Ecológica y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, entre otros.

Los ponentes han señalado la necesidad de integrar el conocimiento científico en la gestión de los recursos cinegéticos y en las políticas de conservación de las aves carroñeras. Asimismo, han destacado el papel de los cazadores y gestores del territorio como actores clave para favorecer la disponibilidad de recursos tróficos y contribuir al mantenimiento de los servicios ecosistémicos que prestan los buitres, especialmente en la eliminación de biomasa animal y la reducción de riesgos sanitarios.

La jornada ha concluido con una mesa redonda en la que investigadores y gestores han analizado el futuro de la relación entre caza y buitres, coincidiendo en que la colaboración entre conservación y gestión cinegética representa una oportunidad para mejorar el estado de estas especies, fortalecer la salud de los ecosistemas y avanzar hacia modelos de gestión cada vez más sostenibles y eficaces.

Reducción del plomo

Gran parte del debate de la última mesa se ha centrado en la reducción del plomo en las actividades cinegéticas, como un factor que afecta a los buitres, aunque por detrás de amenazas como los aerogeneradores, principal causa de mortalidad, o el veneno; coincidiendo en que esta reducción debe hacerse con acuerdo y diálogo de todas las partes.

En este sentido, el director de Fundación Artemisan, Luis Fernando Villanueva, ha señalado que la reducción del uso de plomo debe ir precedida de estudios científicos que avalen la existencia de alternativas viables para todas las modalidades, no solo a nivel de efectividad y económico sino, lo más importante, que garanticen la seguridad y ha concluido afirmando que no debe aprobarse una prohibición hasta que estas alternativas existan.

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